Los pacientes tratados con Ablatherm® HIFU cuentan su experiencia

 
Boris (83 años)

Boris (83 años)

"En el 2001, mi urólogo me confirmó que tenía cáncer de próstata y me sugirió tres opciones de tratamiento, incluyendo Ablatherm®." Mi urólogo me dijo: "Puedes tener cirugía convencional, optar por la radioterapia o ir a ver al Profesor Vallancien para un tratamiento de ablatermia".

Para ayudarme a tomar una decisión informada consulté a un experto en la técnica HIFU, quien me describió el tratamiento Ablatherm®. A diferencia de la radioterapia, no hubo riesgo de accidentes; además, la estancia hospitalaria fue corta, con escasas fugas de orina y sin medicación post-tratamiento.

Así tranquilizado, me sometieron a la ablatermia el 19 de septiembre del 2003. El procedimiento actual, a través de la ruta endo-rectal, fue totalmente indoloro. Creo que incluso me quedé dormido por un tiempo durante el tratamiento.

Aunque sentí un poco de dolor durante los primeros tres días después del tratamiento, fue agradable poder salir del hospital rápidamente y sin ningún escape.

Todavía veo a mi urólogo para chequeos, pero me siento saludable y mi recuento del PSA se ha estabilizado desde el tratamiento por ablatermia".

Jean (80 años)

Jean (80 años)

”El urólogo prescribió tratamiento de radioterapia [...]. Esto me puso un poco incómodo, en vista de los efectos secundarios sufridos por mis amigos que habían optado por la radioterapia, y lo que había leído sobre las experiencias de otros pacientes en los grupos de noticias en línea. Afortunadamente, un amigo que es médico me dijo acerca de un tratamiento con ultrasonido (Ablatherm® HIFU) que estaba produciendo buenos resultados.
En noviembre del 2004, cuando tenía 76 años de edad, me sometieron a una ablatermia (tratamiento HIFU) en un lóbulo, bajo anestesia local. Durante los cinco días que estuve en el hospital, no tuve ningún dolor, y al día siguiente de dejar el hospital tomé el volante yo mismo para regresar a casa. Después del tratamiento no experimenté ningún efecto secundario, como incontinencia o impotencia. En abril del 2005 se realizó un segundo tratamiento de ablatermia en el otro lóbulo. El conteo de mi PSA cayó y una biopsia realizada en octubre no reveló ningún tumor.

Tengo casi 81 años de edad, con buena salud y buen humor, con un estilo de vida intacto y un montón de ocupaciones para hacer que los días pasen volando, incluyendo actividades sociales (Club Rotario), pasatiempos intelectuales (informática y edición de vídeo) y trabajo manual (bricolaje y jardinería)... sin mencionar mi vida familiar.”

Michel (62 años)

Michel (62 años)

"Cuando en el 2007 mi médico me dijo que tenía cáncer de próstata en estadio 1, me recomendó cirugía, mientras que el médico de mi esposa estaba totalmente en contra de la idea de una operación, optando por monitoreo solamente. Continuó explicándome que yo tenía la opción entre la radioterapia o una prostatectomía radical. En ningún momento mencionó ablatermia. Por lo tanto, opté por la cirugía - una decisión que ahora lamento. Nadie me dijo que necesitaría usar tres o cuatro almohadillas para la incontinencia todos los días.

Después de un período de convalecencia de seis o siete semanas pude volver a hacer ciclismo, lo que ayudó a detener las fugas, pero siento que no soy el mismo hombre que antes. Ojalá mi urólogo me hubiera hablado del Ablatherm® HIFU. Ahora soy miembro de una asociación de pacientes y espero que la situación cambie para que otras personas tengan más suerte que yo."

Jacques (70 años)

Jacques (70 años)

"Cuando me diagnosticaron cáncer de próstata en octubre del 2007, mi médico me ofreció tres opciones de tratamiento: cirugía, radioterapia y crioterapia. Al instante descarté la idea de una prostatectomía total. La opción de radioterapia implicó 35 sesiones repartidas en siete semanas, lo que parecía muy incómodo de manejar.” Por un proceso de eliminación, Jacques, que no conocía Ablatherm® HIFU, optó por la crioterapia.

Este procedimiento, que implica la implantación de granos de material radiactivo, se llevó a cabo en marzo del 2008. "En diciembre del 2008, después de revisar la biopsia, habían temores de que el cáncer había recurrido; me puse en contacto con el hospital de enseñanza en Lyon para preguntar sobre ablatermia, la cual es la única manera de retratar una próstata que ya ha sido irradiada, cuando se ha diagnosticado una recurrencia localizada. Esta fue la primera vez que mi médico me hablaba de la ablatermia. Todos los testimonios que leí (sobre el Ablatherm® HIFU) HIFU enfatizaron sus beneficios en el estilo de vida en comparación con otros tratamientos, y me lamenté por no haber sido capaz de elegirlo como mi tratamiento de primera línea.”

Descubra la opción de tratamiento HIFU para el cáncer de próstata localizado